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CARTA DE UN COACH
Para un proceso de Coaching de calidad, es imprescindible un método los suficientemente ordenado y elástico que permita evitar pérdidas, excesos o los indeseables efectos alienantes. A continuación una idea de Coaching, sólo una idea, no un ideal y, menos aún, un idealismo.
Vamos a ello
Entiendo por Coaching, un conjunto de herramientas que, desde el respeto absoluto a la individualidad de cada persona, permiten la mejora en la calidad de vida, el rendimiento profesional, y que facilitan el logro de objetivos, todo ello en el contexto de un modo de vida ecológico, armonioso y solidario.
Toda herramienta tiene, al menos, un doble sentido, un doble uso. Entiendo la vida como un proceso continuo y constante de algo irrenunciable:
“La Excelencia Individual”
Esta “excelencia individual”, a su vez, se asienta sobre una base firme:
“La Felicidad”
Y, la felicidad tiene, como no, una exigencia constante:“nuestra Misión en la Vida”El círculo de la Vida, por así decir, se cierra con el “ir” en dirección al logro. Por eso, está bien definir la Vida, la Felicidad, la Excelencia Individual, del siguiente modo:
“La vida, la felicidad, la excelencia individual, es una función producida con energía por medio de acciones susceptibles de éxito.”
Esa vida a la que nos estamos refiriendo, no siempre resultar ser un camino que discurre por un bello paraje, por un apacible valle y, aún cuando es así, tarde o pronto, nos topamos con la montaña. La vida, digámoslo ya, es un constante ir y venir, subidas y bajadas, con llanos intervalos plagado todo ello de dulces y amargos instantes.
Nuestra misión es una misión arquetípica, indecible. Por eso, porque nuestra misión en la vida puede, y debe, ser cumplida, es por lo que, estamos en la obligación personal y social de esforzarnos en ello, de empeñarnos en conseguirlo, el lograrlo. Esto no es tarea fácil, pero si no fuera necesario, no contaríamos, como sabemos que es, con todos los recursos necesarios para ello.
El Coaching tiene como misión “desvelar” esos recursos con que ya cuenta el coachee para cumplir su tarea en la vida. Mientras no tomemos consciencia de esto, estaremos vivos y seguiremos “buscando” la vida porque la “misión” no deja de pujar, de instar su manifestación, de atraer nuestra atención y preocupación.Para aquellas personas que albergan la firme convicción de hallarse en el camino, de haberse cumpliendo ya la misión de su vida, a estas personas, mi más sincera enhorabuena. A ellos, el Coaching no les puede aportar “nada nuevo”, porque la determinación que nos lleva a actuar, cuando nada queda por detrás es, quizás, esa excelencia de la que os he hablado:
“Que no quede nada por detrás” es una excelencia porque supone asumir una “suspensión” de lo que SOMOS. Y, es posible que, si siendo lo que somos no hemos logrado la virtud de vivir nuestra propia vida; es posible, digo, que siendo lo que no somos, quizás, entonces, lo logremos. Esto requiere una reflexión: Cuando optamos (y lo hacemos a cada instante), también hemos descartado. Puede que esa opción, y no otra, haya sido necesaria; es posible, seguro que ese acto o comportamiento respondió, en ese instante, en ese contexto, a una necesidad apremiante, positiva.Ahora bien, ello puede exigir una reconsideración. Puede ser reconsiderado. La reconsideración cuenta con, al menos, dos técnicas a su servicio:-
1.- El análisis
2.- La suspensión de juicio
Está bien reflexionar sobre lo que hemos hecho bien y sobre lo que no hemos hecho, también, porque, por así decir, la realidad es lo que es y, también, lo que pudo haber sido y no fue, porque todo tiene anverso y reverso, cara y cruz, …, Cuanto hacemos algo bien nos sentimos bien, de modo que, en lo venidero procuraremos hacer, iremos hacia, aquellas cosas, esa realidad, que nos hace sentir bien, que sabemos hacer mejor. Esto crea. Somos creadores constantes de nuestra propia realidad.
Pero esa “creación”, por así decir, lleva nuestro sello inconfundible porque creamos conforme a una forma de crear. Creamos desde una forma de hacer porque en realidad estamos dispuestos a partir de “una forma” desde la cual hacemos mejor unas cosas que otras.
Personalmente me inclino a pensar que este es el modo y la forma (lo fenomenológico) que está en la base de todo lo que nos emociona, sentimos, intuimos y pensamos. En pocas palabras “psiquificamos” una realidad instintiva que se pierde en curso infinito de los tiempos.Siguiendo un método propio, que siempre está atrapado en la estambre de la vida del ser y no ser, propongo la siguiente hipótesis a modo de inicio sin principio, de desconocimiento, de azar o casualidad o, eso que se dice “coincidencias”, como la mejor para explicar el espíritu de mi Coaching:
Por ejemplo, cojo un libro:FENOMENOLOGÍA DEL ESPÍRITU. G.W.F. Hegel.
A continuación, cojo otro libro:GRANDES ESTRUCTURAS, PROCESOS AMPLIOS, COMPARACIONES ENORMES. Charles Tilly.
Uno de los libros puede indicar, y de hecho así es, una tendencia personal mía. El otro, el segundo, “andaba” por allí, y lo cacé al vuelo. Aparentemente, ambos, no guardan relación. Sin embargo, esto es lo que mejor explica lo que pretendo:
Como libros tomados al “azar” (si es que el azar como tal existe), nuestra psique contiene también dos ejemplares:
Uno, un libro en el que hemos escrito (y reescrito) los hechos de nuestra vida; Dos, otro, dónde está impresa toda una realidad mucho más amplia de infinitas posibilidades por descubrir porque, en efecto, no siempre distinguimos bien la diferencia existente entre REALIDAD Y ACTUALIDAD.
A los Coaches no nos importa demasiado el primer libro, que el coachee conoce a la perfección,
sino más bien el segundo
Poner bien claro que ese “otro” libro existe, ese mundo de todas las posibilidades que, en un momento dado, puede, y de hecho es así, contener las opciones de nuestra vida, todas las posibilidades de nuestra experiencia vital, que digamos lo que digamos, en INDIVIDUAL, ÚNICA; desvelar, quitar el polvo de ese viejo libro de la sabiduría; esa es, ciertamente, la misión de un buen proceso de Coaching.
Dice el libro de Hegel, sobre el índice de los contenidos:
“PREFACIO: Del conocimiento propio.[Del comienzo del formarse uno];… El absoluto es sujeto.- En qué consiste el Ser sujeto; [Mediación y devenir]…”
¡¡¡Caramba, que bien explica esto, lo que pretendo transmitir!!!: Mediación y Devenir Ahora bien.
Lo explica ¡¡¡desde mi punto de vista!!! Por eso, para salvar este escollo, cojo el otro libro de Tilly, C., y, para demostraros que debemos siempre, pero siempre, tomar conciencia de todas las posibilidades, de todas las hipótesis, contenidas en el “otro” libro, el libro del no-hacer, leo, al azar, lo siguiente, contenido en su capítulo 1 titulado:
“EQUIPAMIENTO INTELECTUAL
Preocuparse por el cambio social
El siglo XIX pesa sobre nosotros como una pesadilla. Basta mirar el mapa de cualquier ciudad americana. Sus huellas están por doquier: vías de tren que desgajan una sección de otra; el trazado producto de la especulación, con sus calles y avenidas numeradas y perpendiculares que se repiten hasta el infinito; hacinadas áreas residenciales que una vez sirvieron de refugio a las clases medias suburbanas y que ahora han quedado absorbidas por la mole urbana.Dediquen un paseo por una de estas ciudades a observar con detenimiento y fíjense en sus elementos más característicos:La gran nave, el edificio de oficinas, el almacén, la fábrica, la chimenea, las calderas, etc…; En cuanto a las nuevas tecnologías (el libro está editado en 1.984) y a los experimentos estilísticos del siglo XX, aquellos que constituyen el instrumental cotidiano, llevan aún el sello del siglo XIX. Lo mismo ocurre con muchas de nuestras ideas e instituciones.”
En fin, con lo dicho, creo haber ofrecido una explicación válida de mis ideas respecto a cómo entiendo el Coaching:
“El coach es “ese otro libro” que un buen día, y por azar, tomamos de la estantería polvorienta por el olvido.”
Gracias y hasta pronto
jose


Se dice que para calentarse se puede hacer leña para hacer fuego; pero hacer leña puede calentar más que el fuego.
Retomando la idea de Jose, de que la vida, la felicidad y la excelencia individual, son funciones producidas con energía por medio de acciones susceptibles de éxito, me ha venido a la mente esa frase que he leído recientemente en un libro de Rafael Bisquerra, titulado, "Educación Emocional y Bienestar".
Son muchas las veces que nuestros clientes esperan el calor del fuego, por continuar con la metáfora, si bien, no se ponen manos a la obra, no hacen valer sus recursos, no producen la energía necesaria para producir ese calor.
Me gusta esa idea del Coach, que ahora, cuando hablo de ella, ya no es la de Jose, sino la mía, como ese compañero de viaje que pone en manos del Coachee un segundo libro.
Un libro nuevo para él, que le permite "desvelar", ampliar su repertorio de recursos para vivir, para ser feliz y para tomar conciencia de lo que es y de lo que puede ser, más allá de lo que ha sido.
Creo en el Coach que apoya al Coachee, para que éste se convierta en un zahorí, en un buscador de agua, de calor, ...., en fin, de recursos ocultos o, a veces, olvidados, a través del movimiento, de su propio movimiento, que produce la energía necesaria para alcanzar su misión en la vida.